Ciudad Juárez, Chih.- miercoles 27 agosto 2025 La sesión de Cabildo en Ciudad Juárez se vio marcada por un episodio de violencia política de género cuando el regidor de Morena, Antonio Domínguez, arremetió contra la regidora de Movimiento Ciudadano, Gloria Rocío Mirazo de la Rosa, a quien descalificó e intimidó públicamente, calificando su propuesta como “simulación e hipocresía”.
La situación ocurrió durante la discusión de un punto de acuerdo presentado por Mirazo de la Rosa, quien exhortó a la presidenta Claudia Sheinbaum a decretar un fin de semana libre de IVA en útiles y uniformes escolares, con el fin de aliviar la carga económica de las familias previo al regreso a clases.
Lejos de debatir el fondo de la propuesta, el regidor Domínguez se lanzó con expresiones agresivas hacia su compañera de Cabildo, señalando que la iniciativa era “demagógica, desatinada y mal intencionada”. Testigos señalaron que mientras la regidora escuchaba en silencio, él aprovechó la tribuna para insistir en la descalificación, mostrándose intimidante frente a una mujer.
El hecho fue calificado por asistentes como un ejemplo de violencia política de género, ya que se trató de un ataque basado en su condición de mujer y representante de oposición, con expresiones que buscan menoscabar su trabajo y minimizar su voz dentro del pleno.
De acuerdo con la Ley General en Materia de Delitos Electorales y lineamientos del INE, se considera violencia política de género toda acción u omisión, incluida la tolerancia, que tenga por objeto o resultado limitar, anular o menoscabar el ejercicio de los derechos políticos de las mujeres en razón de género. Esta puede manifestarse a través de agresiones verbales, intimidación, difamación o descalificación pública, tal como ocurrió en la sesión.
La regidora Mirazo de la Rosa defendió que su planteamiento buscaba apoyar la economía de las familias juarenses y mexicanas, al considerar que los útiles y uniformes escolares representan un gasto considerable que actualmente sí está gravado con IVA. Aunque el objetivo era social y económico, el debate se desvió por las agresiones de su compañero de Cabildo.
La confrontación abre el debate sobre la necesidad de garantizar un Cabildo libre de violencia política contra las mujeres, donde la discusión se centre en ideas y no en ataques personales. Diversas voces al interior de la administración señalaron que este tipo de conductas normalizan prácticas machistas y atentan contra la participación plena de las mujeres en la vida pública.
